Superhéroes del desarrollo
del Banco Interamericano de Desarrollo, 2022
PROYECTO GANADOR
"NO DEJAR A NADIE ATRÁS SIGNIFICA A NADIE ATRÁS"
Por su estrategia de tutorías remotas para recuperar aprendizajes matemáticos tras la pandemia.
2022
Superhéroes del Desarrollo del BID
Esta iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo destaca proyectos que enfrentan desafíos complejos de implementación y generan aprendizajes útiles para otros contextos de América Latina y el Caribe. En 2022, MIA fue reconocida por su proyecto de tutorías remotas en Tabasco, orientado a recuperar aprendizajes matemáticos en estudiantes de 9 a 14 años tras el cierre de escuelas durante la pandemia.
En 2022, MIA fue reconocida dentro de la iniciativa.
Reconocimiento por el proyecto "No dejar a nadie atrás significa a nadie atrás", ejecutado por CIESAS. La experiencia implementó tutorías telefónicas en Tabasco para recuperar aprendizajes matemáticos en estudiantes de 9 a 14 años, en respuesta a la pérdida de aprendizajes provocada por el cierre de escuelas durante la pandemia. Este reconocimiento destaca la capacidad de MIA para transformar evidencia en intervención educativa, mediante estrategias accesibles, focalizadas y orientadas a garantizar aprendizajes fundamentales.

En 2022, Medición Independiente de Aprendizajes, MIA, fue reconocida dentro de la iniciativa Superhéroes del Desarrollo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, a través del proyecto No dejar a nadie atrás significa a nadie atrás, ejecutado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, CIESAS. Este reconocimiento distinguió una experiencia de intervención educativa orientada a recuperar aprendizajes fundamentales en matemáticas mediante tutorías remotas, en un contexto marcado por los efectos de la pandemia en la continuidad escolar y en el desarrollo de habilidades básicas.
Superhéroes del Desarrollo es una iniciativa del Grupo BID que reconoce proyectos capaces de enfrentar desafíos complejos durante su implementación, documentar aprendizajes relevantes y generar conocimiento útil para otros equipos, instituciones y países de América Latina y el Caribe. En su edición 2022, la convocatoria recibió 77 propuestas de 23 países, de las cuales se seleccionaron cuatro proyectos ganadores.
La experiencia vinculada a MIA respondió a una problemática crítica: la pérdida de aprendizajes derivada del cierre prolongado de escuelas durante la pandemia. De acuerdo con el BID, solo 27 de cada 100 niñas y niños de estratos bajos estaban en condiciones de resolver operaciones matemáticas sencillas. Frente a este escenario, se implementó en Tabasco un programa de tutorías telefónicas para estudiantes de 9 a 14 años, con el objetivo de recuperar aprendizajes matemáticos básicos.
Desde una perspectiva científico-educativa, el valor de esta intervención radica en su capacidad para adaptar una estrategia pedagógica basada en evidencia a condiciones reales de desigualdad tecnológica. En lugar de depender exclusivamente de plataformas digitales o conectividad estable, el modelo utilizó una herramienta de amplio acceso: el teléfono. Esta decisión permitió sostener el acompañamiento educativo en hogares con limitaciones de conectividad, reducir barreras de acceso y mantener una relación pedagógica directa entre tutores, estudiantes y familias.
La innovación reconocida por el BID se relaciona con uno de los principios centrales de MIA: medir para intervenir. La recuperación de aprendizajes no parte de una enseñanza homogénea ni de supuestos basados únicamente en el grado escolar, sino de la identificación de habilidades fundamentales que las y los estudiantes necesitan fortalecer. Este enfoque permite orientar la atención hacia aprendizajes esenciales, particularmente en matemáticas, donde las brechas pueden ampliarse rápidamente cuando no se consolidan operaciones básicas.
El reconocimiento también destaca la capacidad de MIA para convertir la evidencia en acción educativa. La medición de aprendizajes permite conocer el punto de partida; la intervención focalizada permite responder a ese diagnóstico; y el seguimiento de resultados permite ajustar las estrategias. Esta lógica es especialmente relevante para contextos de rezago, porque coloca el aprendizaje real de niñas, niños y adolescentes en el centro de la toma de decisiones.
En términos de política educativa, la experiencia muestra que la innovación no siempre depende de tecnologías sofisticadas. En muchos contextos, innovar significa diseñar soluciones pertinentes, escalables y sensibles a las condiciones sociales de las comunidades. El uso de tutorías telefónicas durante la pandemia demostró que es posible sostener procesos de recuperación de aprendizajes aun en escenarios de emergencia, siempre que las estrategias sean claras, focalizadas y basadas en evidencia.
Para MIA, formar parte de Superhéroes del Desarrollo 2022 representa una validación internacional de su modelo de investigación-acción, innovación educativa y compromiso con la equidad. El reconocimiento del BID confirma la relevancia de una metodología que no se limita a diagnosticar el rezago, sino que busca atenderlo mediante intervenciones concretas, accesibles y orientadas a mejorar los aprendizajes fundamentales.


